Las personas con síndrome de Down son como todos, los hay más guapos y menos, más altos y menos, más simpáticos y menos, más deportistas y menos, más gorditos y menos, pero lo que sí es cierto es que todos tienen algo en común, que ellos y sus familias deben demostrar más que los demás, y cada vez más, todos vemos y todos veis que es una realidad. ¡Claro que pueden! Sólo hay que brindarles la oportunidad.
